BADIOU ELOGIO DEL AMOR PDF

Mezim It is to name the indiscernible, the generic set, and thus name the event that re-casts ontology in a new light. Nirenberg and Nirenberg write:. Eventideas of the multiple, ontology is mathematicsthe One is not, count-as-one. From Wikipedia, the free encyclopedia.

Author:Nikozragore Yoll
Country:Malta
Language:English (Spanish)
Genre:Automotive
Published (Last):22 February 2015
Pages:352
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Por lo dems, si se olvida de ello la tradicin teatral y particularmente la comedia tendr que volver a metrselo, quizs un poco rudamente, e n la cabeza. En efecto, sobre la escena est un tipo bien definido como es el del filsofo enamor ado, donde se ve que toda su sabidura estoica, toda su desconfianza argumentada con respecto a las pasiones, se hacen aicos cuando una mujer radiante entra en el saln, porque por ella habr sido f ulminado para siempre.

Hace tiempo que yo he tomado la delantera, tanto en la vida como en el pensamien to. He planteado que el filsofo y bajo est palabra, que se entiende en neutro, se encuen tra tambin la filsofa sin duda debe ser un cientfico advertido, un aficionado a los poemas y un militante poltico, pero tambin que debe asumir que el pensamiento jams es separable de las vi olentas peripecias del amor.

Cientfico a , artista, militante y amante, tales son los pap eles que la filosofa exige de su sujeto. Y, a eso, es a lo que he llamado las cuatro condiciones de l a filosofa. Por ello, respond s cuando Nicolas Truong me convid a un dilogo pblico sobre el amor, en la serie Teatro de las ideas que organiza con el Festival de Avignon. Est a mezcla de teatro, de multitud, de dilogo, de amor y de filosofa tena algo embriagador.

Adems e ra el 14 de Julio y yo me alegraba de que el amor, esa fuerza fuerza cosmopolita, tur bia, sexuada, que transgrede fronteras y estatutos sociales, fuera celebrada en lugar del Ejrcito, de la Nacin y del Estado. Fanfarroneemos un poco: Nicolas, el preguntador, y yo mismo estbamos en forma, y fue todo un xito.

Que no se dude: un xito considerable. Las ediciones Flammarion tuvieron la buena idea de hacerse eco de este xito, prim ero bajo forma sonora un CD de la sesin , y despus en forma escrita un libro. El texto q ue se va a leer es un redesplegamiento de lo que se dijo aquel da. Guarda el ritmo improvisado, la c laridad, el lan, pero es ms completo, ms profundo. Verdaderamente creo que es, de cabo a rabo, lo q ue su ttulo dice que es: un elogio del amor, propuesto por un filsofo que, como Platn, al que siempre cito, piensa que quien no comience por el amor, jams sabr lo que es la filosofa.

Por tanto, aqu es el filsofo-amante Alain Badiou el que aguanta el asalto del preguntador advertido, f ilsofo tambin, y amante por supuesto, Nicolas Truong. Amenazado por quin? Y en qu sentido los viejos matrimonios acordados de hoy revisten, segn usted, hbitos nuevos? Creo que una reciente public idad para un sitio de encuentros por Internet le ha impresionado particularmente Es cierto, Pars ha sido cubierto de carteles de la pgina web de encuentros Meetic, carteles cuyos ttulos me han interpelado.

Puedo citar un cierto nmero de eslganes de esta ca mpaa publicitaria. El primero dice -y se trata de la tergiversacin de una cita de teat ro- Encuentre el amor sin el azar!

Y luego, hay otra: Se puede estar enamorado sin caer enamorado! As pues, nada de cada, no es eso? Y, despus, tambin est el de: Usted puede perfectamente esta enamorado sin sufrir! Y todo ello gracias a la pgina de encuentros Meetic Tendremos, pues, un entrenador que va a prepararnos para afrontar la prueba. Pienso que esta propaga nda publicitaria depende de una concepcin securitaria del amor.

Es el amor asegurado a todo riesgo: usted tendr el amor, pero como un asunto tan bien calculado, habr seleccionado tan bien a su compaero cliqueando en Internet -evidentemente tendr su foto, sus gustos en detalle, su fe cha de nacimiento, su signo astrolgico, etc.

Y eso es propaganda, es teniendo inters como la publicidad se hace en ese registro. Ahora bien, obviamente yo estoy convencido de que el amor, en tanto que es un gusto co lectivo, en tanto que es, para casi todo el mundo, la cosa que da a la vida intensidad y significa cin, yo pienso que el amor, en la existencia, no puede ser ese don que se hace a la ausencia total de riesgos. Me parece un poco como la propaganda por la guerra cero muertos que en algn momento hizo el ejrci to norteamericano.

Segn usted, habra una correspondencia entre la guerra cero muertos y el amor cero riesgos de la misma manera que existe, para los socilogos Richard Sennett y Zygmun t Bauman, una analoga entre el yo no te comprometo que dice el agente del capitalismo financi ero al trabajador precarizado y el yo no me comprometo que pronuncia a su compaero o compae ra el amante indiferente, en un mundo en el que los vnculos se hacen y se deshacen en beneficio de un libertinaje protegido y consumerista?

Todo ello es un poco el mismo mundo. La guerra cero muertos , el amor cero riesgos , nada de azar, nada de encuentro, ah es donde yo veo, con los medios de una propag anda general, una primera amenaza sobre el amor, que yo llamara la amenaza securitaria.

Despus d e todo, no est lejos de ser un matrimonio acordado o arreglado. No lo es en nombre del orden familiar, mediante padres despticos, sino en nombre de la seguridad personal, mediante un a cuerdo previo que evita todo azar, todo encuentro, y finalmente toda poesa existencial, en nomb re de la categora fundamental de la ausencia de riesgos.

Y despus, la segunda amenaza que pesa sobr e el amor, es la de denegarle toda importancia. La contrapartida de esta amenaza securitaria no e s ms que una variante del hedonismo generalizado, una variante de las figuras del goce. Se tr ata, as, de evitar cualquier prueba inmediata y profunda de la alteridad, donde el amor se teje.

Aad amos, por lo mismo, y no pudindose nunca eliminar el riesgo para lo bueno, la propaganda de Me etic, como la de los ejrcitos imperiales, consiste en decir que el riesgo ser para los otros! Si est usted bien preparado para el amor, segn los cnones de la seguridad moderna, sabr usted mandar a paseo al otro, que no est conforme con su confort de usted.

Si l sufre es asunto suyo no es eso? Es que l no est en la modernidad. Sucede de la misma manera que con el cero muertos de los m ilitares occidentales. Las bombas que tiran desde el aire matan a cantidad de gente que t iene la mala suerte de vivir debajo.

Pero son afganos, palestinos No son modernos, claro. El amor securitario, como todo aquello cuya norma es la seguridad, es la ausencia de riesgos para todo aqu el que tiene un buen seguro, un buen ejrcito, una buena polica, una buena psicologa del goce personal, y es todo riesgo para aquel que tiene en frente. Se notar que por todas partes se nos expli ca que las cosas se hacen para nuestra comodidad y nuestra seguridad , desde los agujeros en las aceras hasta los controles de polica en los pasillos del metro.

En el fondo, tenemos ah a los dos e nemigos del amor: la seguridad del contrato de seguros y la comodidad de los goces limitados. As pues, habra una especie de alianza entre una concepcin libertaria y una concepcin liberal del amor? En efecto, creo que liberal y libertario convergen en la idea de que el amor es un riesgo intil.

Y que se puede tener por un lado una cierta conyugalidad preparada que se proseguir en la dulzura del consumo y, por el otro, acuerdos o arreglos sexuales placenteros y l lenos de goce, haciendo economa de la pasin. Desde este punto de vista, realmente pienso que el a mor, en el mundo tal cual es, se encuentra en ese asedio, en ese cerco y que est, a este res pecto, amenazado. Y creo que es una tarea filosfica, entre otras, defenderlo. Lo que probablemente su pone, como lo dira el poeta Rimbaud, que tambin deba ser reinventado.

Y ello no puede ser una of ensiva por la simple conservacin de las cosas. En efecto, el mundo est lleno de novedades y el a mor debe ser tambin comprendido en esa innovacin. Hay que reinventar el riesgo y la aventura co ntra la seguridad y la comodidad.

Per o antes de llegar ah, quizs, sea necesario interrogar a los filsofos. Ahora bien, usted se ha asombrado por el hecho de que muy pocos de entre ustedes, los filsofos, se hayan interesado ser iamente en el amor y, cuando lo han hecho, muy generalmente lo han hecho en desacuerdo con su concepcin. Por qu razones? La cuestin de la relacin de los filsofos con el amor es, en efecto, complicada.

Amar, de Scra tes a Simone de Beauvoir, lo demuestra. Y este libro es tanto o ms interesante en cuanto que c ombina sin ninguna vulgaridad ni vulgarizacin el examen de las doctrinas con la investigacin acerca de los filsofos. En este sentido, prcticamente no hay precedentes. Lo que este libro pone en evidencia es que la filosofa oscila entre dos extremos sobre el amor, incluso cuando hay tanto s otros puntos de vista intermedios.

Por un lado est la filosofa anti-amor , siendo Arthur Schopenhauer el representante ms flagrante. Eso, es un extremo. Y luego, en el otro extremo, tenemos a los filsofos que hacen del amor uno de los estadios supremos de la expe riencia subjetiva.

Es el caso de Sren Kierkegaard, por ejemplo. Para Kierkegaard, hay tre s estadios de la existencia. En el estadio esttico, la experiencia del amor es la de la seduccin va na y la de la repeticin. El egosmo del goce y el egosmo de este egosmo animan a los sujetos, cuyo arquetipo es el Don Juan de Mozart. En el estadio tico, el amor es verdadero, experimenta s u propia seriedad.

Se trata de un compromiso eterno, dirigido hacia lo absoluto, del que tuvo exper iencia Kierkegaard en su larga corte a una jovencita llamada Regina.

El estadio tico puede hacer de transicin hacia el estadio supremo, el estadio religioso, si el valor absoluto del compromiso est sa ncionado mediante el matrimonio.

El matrimonio es, entonces, concebido no del todo como una consol idacin del vnculo social contra los peligros de la errancia amorosa, sino como lo que vuelve al amor verdadero hacia su destino esencial.

Existe esa posibilidad de transfiguracin fin al cuando el yo se sumerge a travs de su propia transparencia en la potencia que lo plantea , lo que s e puede entender como: cuando, gracias a la experiencia del amor, el yo se enraza en su provenienc ia divina. El amor es entonces, ms all de la seduccin y en la mediacin seria del matrimonio, un medio d e acceder a lo suprahumano. Como se ve, la filosofa estara dispuesta, pues, a una gran tensin. Por un lado, un espacio de sospecha racional aplicado sobre el amor como extravagancia natural del sexo.

Por el otro, una apologa del amor por lo general muy prxima del lan religioso. Teniendo como segundo plano al cristianismo, que es, cuando menos, una religin del amor.

Ntese bien que esta tens in es casi insoportable. As, Kierkegaard no pudo soportar la idea de desposar a Regina, y ro mpi con ella. Finalmente, acabo encarnando al seductor estetizante del primer estadio, la prom esa tica del segundo estadio y el fracaso del pasaje, via la seriedad existencia del matrimon io, al tercer estadio. En cualquier caso, atraves todas las figuras de la reflexin filosfica sobre el amor. No est contenido el origen de su propio inters por esta cuestin en el gesto inaugura l de Platn que hace del amor una de las modalidades de acceso a la Idea?

Lo que Platn dice sobre el amor es muy preciso: dice que hay en el lan amoroso un germen de universal. La experiencia amorosa es un lan hacia algo que l va a llamar la Idea. As, incluso cuando simplemente estoy admirando un cuerpo bello, lo quiera o no, esto y ya de camino hacia la idea de lo Bello.

En otros trminos, por supuesto, yo pienso algo del mis mo orden, es decir que, en el amor, hay la experiencia del pasaje posible de la pura singularidad d el azar a un elemento que tiene un valor universal. Teniendo como punto de partida algo que, reducido a s mismo, no es ms que un encuentro, casi nada, se aprehende que se puede experimentar el mundo a partir de la diferencia y no solamente de la identidad. E incluso se pueden aceptar pruebas, se puede aceptar sufrir por eso.

Ahora bien, en el mundo de hoy, la conviccin ms ampliamente extend ida es que cada uno no siga sino su propio inters. Y entonces el amor es una contraprueba. S i no se concibe como el nico intercambio de beneficios recprocos, o si no se calcula ampliamente d e antemano como una inversin rentable, el amor es verdaderamente esta confianza hecha al aza r.

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Alain Badiou Elogio Del Amor

Hay que reinventar el amor, ya se sabe. Desde hace tiempo, siempre me he puesto a la vanguardia, tanto en la vida como en el pensamiento. Creo que una publicidad reciente 1. Las obras citadas por A. Badiou o N. Y todo esto gracias al sitio de citas Meetic

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El amor amenazado 2. Los filsofos y el amor 3. La construccin amorosa 4. Verdad del amor 5. Amor y poltica 6. Amor y arte Para terminar Obras citadas 11 15 21 33 43 55 75 91 Hay que reinventar el amor, ya se sabe. Presentacin Es importante que un filsofo recuerde las infinitas oportunidades de la vida en que l es como cualquier otro.

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